El pasado 17 de julio, nuestra firma tuvo el privilegio de participar en uno de los eventos más importantes para la industria audiovisual en Colombia: la edición número 16 del Bogotá Audiovisual Market (BAM), organizado por la Cámara de Comercio de Bogotá y Proimágenes Colombia. Este espacio, reconocido como una plataforma de encuentro y proyección para creadores, productores, inversionistas y expertos de distintos ámbitos, se ha consolidado como un escenario clave para discutir las tendencias, desafíos y oportunidades que enfrenta el sector.
En esta ocasión, nuestros socios Sandra Ávila y Juan Carlos Uribe fueron invitados como panelistas en el conversatorio titulado “Vida después de las separaciones tormentosas y de la muerte: El Derecho de Autor y de Imagen de las obras audiovisuales después de la muerte y de las rupturas sentimentales”. Este tema, que combina aspectos legales y emocionales, abrió un diálogo profundo sobre lo que ocurre con los derechos y la explotación de las obras audiovisuales cuando las relaciones creativas o sentimentales llegan a su fin, o cuando uno de los creadores fallece.
Durante el panel, se abordaron preguntas fundamentales: ¿Qué sucede con los derechos patrimoniales y morales de una obra tras la muerte de su autor o coautor? ¿Cómo se gestionan los derechos de imagen de las personas involucradas en una producción? ¿De qué manera pueden las rupturas sentimentales entre creadores o socios afectar la explotación de un proyecto audiovisual? Nuestros socios, con amplia experiencia en propiedad intelectual, analizaron casos reales y ofrecieron recomendaciones estratégicas para anticipar y mitigar estos conflictos, resaltando la importancia de contar con acuerdos claros y previsores desde el inicio de cualquier colaboración creativa.
La conversación no solo puso sobre la mesa las complejidades legales, sino que también visibilizó el impacto emocional y económico que estas situaciones pueden generar. Las obras audiovisuales, por su naturaleza colaborativa, requieren de una gestión cuidadosa de los derechos involucrados, y este panel dejó en claro que las disputas legales pueden surgir incluso muchos años después de que una obra haya sido creada o lanzada.
El BAM 16, con su vibrante agenda de actividades, networking y formación, fue el escenario perfecto para que este tema resonara entre productores, guionistas, abogados y gestores culturales. Nuestro aporte buscó no solo ofrecer respuestas legales, sino también generar conciencia sobre la necesidad de planificar y proteger las obras audiovisuales como activos que trascienden a las personas y las circunstancias.
En definitiva, nuestra participación en este conversatorio reafirma nuestro compromiso con la protección y promoción de la creatividad en todas sus formas, brindando herramientas jurídicas para que las historias continúen su camino más allá de las separaciones o la ausencia de sus creadores. Porque, en el mundo audiovisual, la vida de una obra puede —y debe— perdurar mucho más allá de quienes le dieron origen.